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Casa de la Emancipación

Entre las ciudades del Perú, Trujillo, fundada a inmediaciones de los antiguos centros culturales Mochica y Chimú, se distingue por su trascendencia como centro político, administrativo, cultural y religioso, durante la vida Virreynal y Republicana.

Los numerosos Monumentos Históricos, Arquitectónicos y Artísticos que aún subsisten, constituyen documentos vivos de inapreciable valor, que junto a las ruinas arqueológicas de las inmediaciones de la ciudad, testimonian su importancia a la vez que permiten reconocer mejor nuestra propia identidad histórica y cultural. Después de haber sido sede de un Corregimiento y, posteriormente, de la Intendencia Real de un vasto territorio que ocupaba todo el norte del Perú,se realiza en Trujillo la primera proclama de Independencia de la Nación que más tarde fue decisiva para la total Emancipación de la Nación.

Posteriormente, el primer Congreso y la primera Asamblea Constituyente de la naciente República, se constituyen con gran mayoría representativa en la ciudad de Trujillo. De esta misma ciudad partieron también valiosos miembros del Regimiento Húsares de Junín, que tuviera tan destacada actuación en la consolidación de la Independencia Sud-Americana. Por dos veces ha sido sede de la Capital de la República, y de ella han surgido Presidentes de la República, de Asambleas Constituyentes y de Congresos Nacionales, asi como literatos, poetas, pintores y artistas de restigio internacional. En ella se crearon la primera Corte Superior de Justicia y la primera Universidad de la República.

Entre los Monumentos Arquitectónicos que aún se conservan en Trujillo, a pesar de los violentos sismos, inundaciones y otros males que ha sufrido la ciudad, tienen especial relieve la Casa de la Emancipación llamada también Casa Rosell-Urquiaga o "Casa de las Ventanas” que dio nombre a la antigua "Calle de las Ventanas de don Tiburcio" o "de las Ventanas" simplemente, en el actual Jirón Gamarra.

Esta casa fue erróneamente denominada "Casa Madalengoitia" durante la última década, por haber sido residencia, durante un tiempo, del canónigo Dr. Pedro de Madalengoitia y Sáenz de Zárate, chantre de la Catedral, Diputado, donante de la Pila para la Plaza Mayor y hermano del Obispo de Trujillo.

Durante ese mismo período (década de 1845 a 1855), la casa fue reconstruída en el estilo neoclásico que la caracterizó hasta el terremoto de mayo de 1970. Investigaciones realizadas posteriormente prueban que la casa fue desde 1792, propiedad de la familia Urquiaga, recibiéndola más tarde en herencia, la familia Rosell-Urquiaga y ocupándola desde 1884 hasta 1944, año en que vendieron la propiedad.

La casa, luego de ser restaurada por el BBVA Banco Continental, es actualmente su sede central, donde presta un servicio acorde con las necesidades de la moderna comunidad trujillana, a la vez que constituye también un centro de promoción cultural y de atracción turística. 

Antecedentes

La casa ocupa más de la mitad de uno de los primitivos solares de la traza fundacional de Trujillo, efectuada a fines de 1534. Los solares en que se dividieron las manzanas que componen la característica cuadrícula o damero de las fundaciones hispanas en Indias, eran alargadas, tomando de calle a calle toda la profundidad de la manzana, a diferencia de Lima y de casi todas las ciudades de planta nueva, en que se dividía la manzana en cruz, formándose cuatro solares igualmente cuadrangulares.
En Trujillo las manzanas más importantes, con frente a la Plaza Mayor y a sus ángulos, se dividieron en tres solares, las restantes en cuatro o más llegando en algunos casos, durante el siglo XVI con el aflujo de vecinos, a establecerse hasta ocho y nueve solares. Esta distribución se puede identificar fácilmente estudiando los actuales planos catastrales, en los que a pesar de las posteriores subdivisiones en la propiedad, se mantienen como linderos predominantes, las antiguas divisiones de los grandes solares. En el primer libro de cabildos que se conserva, correspondiente a los años 1549 a 1560, se asientan numerosos otorgamientos de solares de “ciento sesenta pies de frente a la calle y lo que toma en lo largo de su cuadra”. 

El solar que ocupa la casa, es uno de los cuales en que fue dividida la manzana, delimitada por los jirones actualmente denominados “Pizarro”, “Gamarra”, “Bolívar” y “Junín”, siendo este solar el ubicado entre las calles Pizarro, Gamarra y Bolívar.  

Aún no ha sido posible determinar el vecino a quien correspondió el solar desde la fundación de la ciudad, ni el o los nombres de los propietarios del mismo y de la casa que debió existir ya en el siglo XVI, y que probablemente fuera destruida por el terremoto de 1619, ni de los propietarios anteriores a Don Tiburcio de Urquiaga y Aguirre, Hidalgo de Vizcaya, que se establece en Trujillo por la década de 1780 y que en 1792 manda ejecutar trabajos en la casa, cuya escritura de compra y declaración de alarifes culmina en 1795.

Según un dibujo del viajero francés Leonce Agrand, fechado en 1839, en donde se aprecia la Iglesia de la Merced y la calle del Comercio (hoy Jr. Pizarro), se puede ver la esquina de la casa con un balcón de celosías, resaltando detrás, la altura de una imponente portada, probablemente de estilo barroco. El balcón ha quedado corroborado por una fotografía tomada de la esquina, pocos días después del sismo de 1970, en la que junto a los estragos causados, se aprecian ¡as huellas de lo que debió ser la puerta de ingreso a un balcón.

Igualmente se nota la presencia en el dibujo, de un cañón en el vértice de la esquina, el mismo que ha sido recolocado en su ubicación original por el proceso de restauración. La casa, posiblemente reconstruida por Don Tiburcio de Urquiaga tras los efectos causados por el terremoto de 1759, fue anteriormente de un sólo piso con altillos, ocupando, con patios más amplios, huertas y caballerizas de calle a calle.
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