En el 2007, nuevamente la economía peruana mostró un desempeño sobresaliente. El PBI creció 9,0%, la tasa más alta desde 1995, con lo que continuó extendiéndose uno de los períodos de expansión más largos que se hayan registrado al acumular 26 trimestres de crecimiento ininterrumpido. Esta evolución ha sido posible por la aplicación de adecuadas políticas económicas, las que han inducido un entorno de estabilidad macroeconómica, adecuado para el desarrollo de los negocios. Por el lado del gasto, la demanda interna siguió impulsando la economía. Así, el consumo privado, variable que representa el gasto de las familias, se expandió en 8,3%, debido a la mayor generación de empleo, a la mejora en la capacidad adquisitiva de los hogares y a las favorables condiciones crediticias. Cabe destacar que los incrementos más importantes del empleo formal urbano se dieron en las ciudades del interior del país, lo que le otorga un carácter descentralizado al actual proceso de crecimiento. Asimismo, el dinamismo del consumo se vio reflejado en el crecimiento de las ventas de supermercados, tiendas por departamentos y automóviles nuevos. El otro componente importante de la demanda interna, la inversión privada, registró un incremento cercano al 25%, en un contexto de gran optimismo empresarial. Los proyectos más importantes se desarrollaron en los sectores de la minería, construcción e industria. Asociado al empuje de la inversión, se registró un significativo aumento de las importaciones de bienes de capital e insumos, que se tradujo en mejoras tecnológicas y ganancias de productividad de las empresas locales. Adicionalmente, el ritmo de la inversión pública se aceleró debido a mejoras en la gestión de los proyectos, principalmente en las regiones del interior del país. A nivel sectorial, las actividades no primarias, como la construcción y la manufactura, lideraron el crecimiento. Cabe destacar que estos sectores incorporan un alto valor agregado y son importantes generadores de puestos de trabajo. La construcción registró un crecimiento superior al 16%, impulsada por proyectos habitacionales, de desarrollo comercial e infraestructura. En la manufactura destacaron aquellas ramas dedicadas a la producción de textiles y de bienes de consumo masivo. En la segunda parte del 2007, el entorno internacional se tornó algo más incierto debido a la desaceleración de la actividad de Estados Unidos, la mayor economía del mundo. Sin embargo, creemos que en los últimos años, debido al buen manejo económico, el Perú se ha preparado adecuadamente para enfrentar episodios de turbulencia internacional, lo que nos permite mantener un optimismo prudente para el 2008. En este contexto, el BBVA Banco Continental renueva su objetivo de seguir mejorando y afianzando su posición en el sistema financiero. Nuestro compromiso de ir adelante, y así satisfacer las necesidades de nuestros clientes, accionistas, empleados y sociedad en general, es permanente. Estamos seguros de que seguiremos desarrollando una senda de éxitos que redunden en mayores beneficios para todos. Atentamente Pedro Brescia Cafferata |